Nosotros somos los muertos:
Y en este Universo creado por una cabeza minúscula ABRIREMOS NUESTRAS MENTES para sacar un poco de luz negra
Nosotros, los vivos sujetamos nuestro pene en el sueño para protegernos contra esa máquina terrible que damos en llamar "Lo Real"
Como dijo Nietzsche: "Yo necesito compañeros, pero compañeros vivos; no muertos y cadáveres que tenga que llevar a cuestas por donde vaya"
Somos conscientes de que le debemos un gallo a Esculapio y aún así insistimos bajo la tierra anhelando la corporeidad.
Creemos en el poder metafísico de las palabras y en el sentido oculto, el más certero acaso, del lenguaje. No diremos lo que estamos diciendo pues las palabras serán transmutadas por el metal alquímico.
Nosotros somos los vivos:
y aunque, a veces, la vida no sea más que un prolongado misterio de dolor y extasis, mientras sopla el viento invernal, creemos que la sal está en el tercer estante a la derecha.
Al decir de Hölderlin "la poesía es un juego peligroso" .
No nos importa en absoluto el sentido o sinsentido , por lo tanto esta frase carecería de sentido, desgraciadamente las mentes jibarizadas serán ribeteadas al centímetro.
Queremos que toda experiencia interior se base en el terror cósmico del diablo ctónico que nos baja la radio cada noche.
Los Vivos-Muertos os dejamos lo que somos: una metáfora de algo que desconocemos. Las palabras que escribimos, el rastro que dejamos en la página, el signo que cuelga del significante, todo eso quizá nos dé una idea del enigma.
"Pero donde hay peligro crece lo que nos salva "
Hölderlin
Buscamos ante todo la elegancia del calamar, como Raskolnikov (1) intentaba desechar su culpa.











